¿Quién puede ganar Roland Garros ahora que los favoritos no están?

Lo que empezó como un torneo donde muchos esperaban ver otra batalla entre las grandes estrellas terminó convirtiéndose en uno de los Grand Slams más impredecibles de los últimos años. Los favoritos empezaron a caer mucho antes de lo esperado, varios campeones desaparecieron del cuadro y hoy el torneo entra en su recta final con nombres inesperados peleando por el título en París.
Ya no hay un dominador claro ni en masculino ni en femenino. Y honestamente, eso hizo que Roland Garros se volviera muchísimo más interesante para los fanáticos y también para quienes siguen el tenis desde el lado de las apuestas deportivas. Porque cuando desaparece el favoritismo absoluto, aparecen escenarios completamente nuevos.
El cuadro masculino explotó mucho antes de lo esperado
El gran terremoto del torneo empezó muy temprano. Carlos Alcaraz ni siquiera pudo disputar Roland Garros debido a una lesión en la muñeca, dejando vacante el título del actual campeón y eliminando de entrada al gran nombre que muchos veían levantando otra vez el trofeo en París.
Pero eso apenas fue el comienzo. Jannik Sinner, número uno del mundo y probablemente el máximo favorito del torneo, cayó sorpresivamente en segunda ronda frente al argentino Juan Manuel Cerúndolo en una de las grandes historias del campeonato. La eliminación rompió algo todavía más grande, una racha donde Alcaraz y Sinner habían monopolizado prácticamente todos los Grand Slams recientes.
Y después llegó otra sorpresa enorme. Novak Djokovic, dueño de algunos de los momentos más memorables de Roland Garros, también quedó fuera antes de lo esperado tras una derrota ante João Fonseca. El brasileño terminó protagonizando una de las historias del torneo y devolviendo al tenis sudamericano una ilusión que no se veía desde los tiempos de Gustavo Kuerten.
Alexander Zverev aparece como el gran favorito sobreviviente
Si hoy hubiera que escoger un nombre en masculino, probablemente ese sería Alexander Zverev. El alemán sobrevivió al caos del cuadro y aparece como el jugador con más experiencia entre los que siguen vivos. Además, la tierra batida históricamente ha sido una de sus mejores superficies y durante este torneo mostró muchísima consistencia cuando otros favoritos empezaron a derrumbarse.
Pero aquí está lo interesante. El torneo no parece tener un dueño claro. Jakub Mensik sigue creciendo como una de los grandes jugadores jóvenes del circuito. Flavio Cobolli y Matteo Arnaldi le dieron a Italia un Roland Garros histórico, mientras Matteo Berrettini regresó a gran nivel para recordarle al circuito que todavía puede competir en escenarios grandes. Incluso João Fonseca aparece como ese jugador incómodo que nadie quería enfrentar después de eliminar a Djokovic.
El cuadro femenino se convirtió en un caos absoluto
Las grandes favoritas empezaron a caer una detrás de otra. Aryna Sabalenka, Iga Swiatek, Coco Gauff, Elena Rybakina y Jessica Pegula quedaron eliminadas antes del cierre del torneo, algo completamente impensado hace apenas una semana.
El caso de Sabalenka fue impactante. La número uno del mundo llegó a estar set arriba y 5-3 antes de derrumbarse cy perder diez juegos consecutivos, una de las caídas más inesperadas del torneo.
Y justo cuando parecía que el cuadro femenino se quedaba sin figuras, aparecieron dos jugadoras inesperadas.
Mirra Andreeva y Maja Chwalinska protagonizan una final que nadie vio venir
Por un lado aparece Mirra Andreeva, una jugadora de apenas 19 años que llevaba tiempo siendo considerada una futura estrella, pero que finalmente terminó explotando en París con autoridad, madurez y muchísimo temple competitivo. Su evolución durante el torneo hizo que pasara rápidamente de promesa a candidata seria al título.
Y después está Maja Chwalinska. La polaca llegó desde la clasificación y terminó haciendo algo prácticamente imposible, convertirse en finalista de Roland Garros siendo una jugadora fuera del radar principal. Su camino estuvo lleno de sorpresas, remontadas y mucho carácter competitivo.
Cómo podrían quedar las finales y quién parece llegar mejor
En femenino ya está definido. Mirra Andreeva y Maja Chwalinska pelearán el trofeo en una final inesperada, donde la rusa parece llegar con ligera ventaja por experiencia reciente, ranking y nivel mostrado durante el torneo. Sin embargo, cuando una jugadora llega con el impulso emocional de Chwalinska, cualquier lógica empieza a volverse peligrosa.
En masculino la sensación es distinta. Zverev parece el hombre a vencer, pero el cuadro quedó tan abierto que una sorpresa ya no sería raro. Ese probablemente sea el mejor resumen de este Roland Garros.
Roland Garros también cambió desde las apuestas
Cuando un Grand Slam pierde a sus favoritos, las cuotas cambian por completo.
Y aquí aparece algo muy Stake. El tenis en tierra batida suele premiar a quienes leen los partidos más allá del ranking. Estado físico, duración de partidos previos, desgaste, historial en arcilla y resistencia mental empiezan a importar más que el nombre del jugador.
Por eso este Roland Garros abrió mercados interesantes. Ganador del torneo, número de sets, over de juegos, hándicaps e incluso apuestas en vivo se volvieron más valiosas después de cada sorpresa del cuadro.
Roland Garros 2026 ya dejó algo claro. Este torneo decidió romper cualquier predicción. Los favoritos cayeron, aparecieron nombres nuevos y París volvió a recordar por qué la tierra batida suele ser el Grand Slam más impredecible de todos.
Porque cuando nadie parece invencible y cualquier partido puede cambiarlo todo, cada punto empieza a sentirse distinto. En la cancha, y también para quienes saben leer el tenis más allá del marcador.



