Un copiloto que sea ya piloto para lorenzo

Por: Steven Arce
No, Néstor Lorenzo no es un mal DT. De hecho creo que en Perú estaba mostrando un potencial que daba pistas de lo que sería en un tiempo determinado un entrenador que llegara a producir logros concretos, de hecho fue campeón rápidamente y tuvo una participación destacada en la suramericana con Melgar; sin embargo como DT en propiedad solo había tenido esa experiencia, como asistente desde luego muchos más años y recorrido de valor como los mundiales al lado de Pékerman en Colombia.
A pesar de eso a juicio de quien escribe aquí, no era suficiente para ser considerado el reemplazo de quien acompañó en selección por tanto tiempo, y eso lo ha venido mostrando en una campaña que aunque lejos de ser la peor, tampoco ha mostrado que sea la indicada para dar eso que muchos llamados “salto de calidad”, en la copa América tan aplaudida por muchos por llegar a la final en la edición 2024, se enfrentó con selecciones menores como Costa Rica y una paraguay en crisis a las que venció con facilidad, con Brasil empató y con Uruguay aunque le ganó, tuvo la fortuna de tener al frente a delanteros con la mecha apagada como Darwin Núñez, y un desconocido Valverde, en la final de nuevo faltó el “centavo pal peso” y Argentina se quedó con su segunda Copa América consecutiva.
En el mundial la historia fue similar, tres victorias ante rivales menores como Uzbekistán, Congo y Ghana, un empate ante Portugal y una simplona eliminación por penales contra Suiza. Por este rendimiento que en detalle no ha sido superior, se reclama que quien llegue a ocupar la posición del saliente Amaranto Perea sea alguien de peso y trayectoria, nombres como el de Juan Manuel Lillo, y Falcao se asoman en el panorama, con perfiles muy distintos, pero también aportando a su manera cosas importantes que pueden darle más peso al mandato de Lorenzo en selección, opacado por su blando manejo de camerino donde ha sostenido jugadores más por respeto a su pasado que por mérito a su presente. Veremos entonces si el técnico de la selección asume que necesita de un nombre que le dé valor, o uno que le brinde confort pero no evolución.
Amanecerá y veremos…



