América de Cali: sin proyecto y sin ambición

Por: Nany Flórez
El presente de América de Cali es el reflejo de varios años de malas decisiones. Ya se está cerca de 40 fracasos deportivos acumulados y, desde 2020, el equipo no ha vuelto a disputar una final de Liga. El hincha está cansado, frustrado y agotado de ver cómo semestre tras semestre se repiten los mismos errores mientras el proyecto institucional parece cada vez más perdido.
La eliminación frente a Independiente Santa Fe dejó una imagen preocupante desde todo punto de vista: un equipo sin reacción y sin argumentos futbolísticos, superado en todas sus líneas. El cuadro escarlata nunca encontró respuestas y terminó despidiéndose de la Liga de manera vergonzosa, dejando una sensación de impotencia y frustración.
Lo más preocupante no es solo perder, sino la manera en que se pierde. Al América le hacen un gol y el equipo se descompone. No hay capacidad de responder al contexto, ni mucho menos de asumir la responsabilidad que exige un partido definitivo. Y gran parte de esta crisis nace desde la mala planificación deportiva.
El club sabía perfectamente qué necesitaba: laterales, un volante de jerarquía, un delantero probado internacionalmente y extremos con desequilibrio. Sin embargo, optaron por traer algunos jugadores sin presente y firmar contratos largos a futbolistas que no han demostrado méritos suficientes. No hay que mencionar nombres, en la cancha todos nos dimos cuenta.
El resultado está a la vista: errores defensivos constantes, poca generación de juego, un equipo que deja vacíos, predecible y sin amor por la camiseta. América necesita buenas decisiones y coherencia para competir de verdad. Tal vez sea momento de que las directivas den un paso al costado, de reorganizar el club, depurar la plantilla y construir una base sólida. Porque el problema ya no es solo futbolístico, es estructural y el hincha hace rato perdió la paciencia.
El problema no es solo a quién traen, sino cuándo y cómo lo hacen. Los equipos serios planifican mercados con meses de anticipación; acá parece que muchas decisiones se toman sobre la marcha y bajo presión. No se trata únicamente de “gastar”dinero, sino de tener claridad deportiva. Porque mientras otros equipos corrigen errores y fortalecen su estructura, América sigue llegando tarde a necesidades que todo el mundo ve.
Ahora aparece otro reto importante: clasificar en la primera posición de la Copa Sudamericana y recuperar algo de credibilidad. Pero mientras se juega lo que queda del torneo internacional, el club también tiene que pensar desde ya en el próximo semestre, reforzarse con inteligencia y corregir errores, porque el problema no es solamente la eliminación en Liga, sino la sensación de que el equipo perdió el rumbo hace bastante tiempo.



